Les témoignages de patients

  1. Reproduction Assistée >
  2. Reproduction Assistée >
  3. Les témoignages de patients

VERSION ESPAGNOLE

Contamos las historias reales de nuestros pacientes a través de sus testimonios. Gracias por compartir vuestras experiencias:

 

Gracias a todo el personal de IMER por su profesionalidad y amabilidad. Nos llevamos el mejor de los recuerdos de nuestro paso por vuestras manos y vuestro gran trabajo...un embarazo. Siempre os estaremos agradecidos. Volveremos a por nuestros pequeños congeladitos; sabemos que con vosotros estarán en buenas manos.

P. y N.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _


Nuestra experiencia en Imer fue muy positiva. Cuando llegamos la primera vez a la clínica no sabíamos nada de tratamientos de reproducción, solo sabíamos que teníamos dificultad en tener un hijo. Todo el equipo IMER nos atendió muy bien y nos explicó con mucho detalle en qué consistía el tratamiento al que íbamos a someternos, todo fue muy claro desde el principio. Después de unos meses de tratamiento conseguimos el embarazo y el año pasado llegó nuestra hija, una niña preciosa, el amor de nuestra vida. Nunca olvidaremos  la amabilidad y la profesionalidad de todo el personal de la clínica, y estamos pensando volver para regalarle a la niña un hermanito o una hermanita. Gracias IMER.

María

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Hace año y medio mi mujer y yo nos dimos cuenta que llevábamos mucho tiempo intentando concebir un niño, pero no lo conseguíamos y sospechamos tener un problema de fertilidad. Estábamos muy decepcionados y obsesionados con la idea de no poder conseguirlo nunca. Gracias a un conocido que nos recomendó el centro IMER solicitamos, un poco asustados, una primera visita.  El Dr. Naranjo escuchó pacientemente nuestra historia y nos prescribió pruebas específicas para detectar donde podría estar el problema, y pudimos descubrir que tener un hijo no era imposible, sino todo lo contrario. Programamos un tratamiento de fertilidad para empezar enseguida. Nuestra ilusión más grande se haría realidad en poco tiempo: tras una proceso de tratamiento que duró poco más de dos semanas (la nuestra era una fecundación in vitro) ¡mi mujer se quedó embarazada! No nos lo podíamos creer, dentro de pocos meses nuestro sueño se haría realidad. El seguimiento del embarazo lo hicimos también en IMER con el Dr. Santana, y el pasado Abril tuvimos  a un varón de 3.2 kg. Agradecemos infinitamente a todo IMER por haber hecho realidad nuestro sueño de formar una familia. Aconsejamos a todas aquellas parejas que tienen problemas en concebir, no perder la esperanza y acudir a IMER, donde el trato y la profesionalidad fueron una maravilla, repetiríamos sin duda alguna.

P.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Yo y mi pareja llegamos a España el año pasado para realizar un tratamiento en IMER, después de varios intentos en nuestro país sin lograr nunca un embarazo. En IMER desde el primer momento nos sentimos como en casa, no hablando español teníamos miedo de no entender a los médicos y tenerlo difícil, sin embargo gracias al personal del departamento internacional el idioma nunca ha sido un problema, y siempre se nos ha explicado todo con precisión y cordialidad. Nos ayudaron también con la organización del viaje, nunca nos hemos sentidos solos. Ahora nuestro embarazo está casi terminado y estamos a punto de dar a luz una niña, estamos muy emocionados y agradecidos a IMER y al Dr. Quintero por haber hecho posible esta aventura de ser padres.

R. y M.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Cuando llegué a la clínica IMER venía ya de haber realizado previamente tres tratamientos de reproducción en otro centro de mi ciudad, y ya no me quedaban embriones. No estaba segura de querer seguir probando, pasé una temporada muy difícil y convencida de que nada más podría hacer para tener un bebé. También por mi edad ya no tan joven, sabía que no podía perder más tiempo. Finalmente entendí que tenía que seguir intentándolo y me decidí por cambiarme de clínica e irme a Imer, del que había oído hablar muy bien por unos conocidos de Valencia. Agradezco el día que tomé esa decisión, ya que por fin he logrado mi objetivo de ser feliz con un niño todo mío (y de mi marido claro). Me sentí muy bien en este centro, todo el staff ha estado muy disponible y siempre intentaron acoplarse a mis horarios ya que yo venía de fuera. Me ha costado un poco ver la tan esperada prueba de embarazo positiva, pero al final lo logré. No podré olvidar la emoción de aquel día, después de luchar tanto mi día había llegado. El camino recorrido hasta entonces, aunque a veces difícil, había valido la pena mil veces. Quiero compartir esta experiencia con todas las mujeres y parejas que no consiguen tener un hijo, les aconsejo no desistir y luchar por su sueño hasta al final, y entregarse en manos de expertos del sector como lo son los ginecólogos de Imer y todo su equipo. Mucho ánimo y mucha suerte a todos.

Ceci

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Gracias Imer y gracias a la Dra. Polo por habernos dado la felicidad más grande de nuestras vidas, unos hermosos mellizos, P. y J., que ya tienen dos añitos. Sin vosotros no habría sido posible, gracias infinitamente de nuevo.

E. y J.

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Desde hace varios años que me diagnosticaron una menopausia precoz, a pesar de mi joven edad sabía que cuando hubiera querido un hijo, tendría que haber recurrido a algún tipo de tratamiento de fecundación artificial. El año pasado sentí dentro de mí un fuerte instinto de quedarme embarazada y tener un hijo, pero estando sin pareja y conociendo mi problema de fertilidad, necesitaba un asesoramiento específico sobre cómo lograr tener un hijo. Realicé una primera visita en el Instituto de Medicina Reproductiva y  me explicaron que mi condición no era en absoluto un problema, y me expusieron el tratamiento más adecuado para mí, un programa específico para madres solteras. Se ocuparon ellos de todo, no tuve que preocuparme de nada y siempre que he necesitado algo han estado siempre muy disponibles y atentos. Ricardo tiene ahora solo unos meses y yo soy ya la mamá más feliz del mundo. Estoy considerando la idea de volver a IMER para que pueda tener pronto un hermano con quien jugar. Gran profesionalidad la del Dr. Quintero, un médico con gran experiencia y gran simpatía, que lo ha hecho todo más dulce y sencillo. Muchísimas gracias.

O. y Ricardo